Vino como patrimonio de la Humanidad

MUSEO DEL VINO DE CANGAS

Declaración institucional del Congreso de los Diputados en la que se apoya la candidatura de la cultura del vino para su declaración como Patrimonio de la Humanidad 

 

 

Declaración aprobada por unanimidad en la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el día 28 de noviembre de 2012.

La vid forma parte del paisaje milenario de nuestros pueblos. El vino se encuentra en nuestra historia, nuestras artes y en nuestra cultura alimentaria.

El origen de la vitis vinífera se ubica en la región transcaucásica y el sur del Mar Negro, en el 7.000-6.000 a.C. Siempre ha demostrado ser una “planta aventurera” que ha sabido instalarse en cualquier lugar del mundo. Se ha desarrollado con facilidad en climas diversos, suelos y lugares muy diferentes.

Sin la presencia de la vid y el vino no puede entenderse nuestra cultura occidental, herencia de ese conglomerado de tradiciones que, desde los imperios asirio y persa, pasando por Egipto, cristaliza en Grecia y Roma. El arte y la literatura, como no podía ser de otro modo, han recogido esa tradición e incluso han sacralizado el vino, por eso siempre ha servido como inspiración de artistas desde pintores a escritores. En los lugares donde creció la vid, el vino fue siempre un motivo de unión, de concordia, de celebración y de acuerdo.

En numerosos estudios, se ha probado que la vid fue pieza clave para la sedentarización de las primeras civilizaciones. Desde ese momento siempre ha acompañado el discurrir de todas y cada una de las civilizaciones que han ido poblando el mundo y ha ido ayudando a crear la cultura de la humanidad como hoy la conocemos.

Desde la Antigüedad, la elaboración de vino ha representado mucho más que una actividad económica: es un símbolo de identidad cultural. El vino se extendió con los romanos. La adopción de sus formas de vida significó la introducción de esta bebida en la dieta y en la cultura de la gente. Desde entonces se viene constatando que el vino es un alimento y que su consumo moderado es beneficioso para la salud.

Durante la Edad Media, la fundación de monasterios cerca del camino jacobeo favoreció el desarrollo de la vitivinicultura y tiempo más tarde fue precisamente España quien extendió su cultivo y consumo por América. Desde la antigüedad y hasta nuestros días, el vino ha estado presente en la cultura de los pueblos y muy particularmente en el Mediterráneo y enEspaña.

La cultura de la viña y del vino, configura y caracteriza el paisaje y la vida de gran parte de la Unión Europea. En España existente hasta un total de 90 Denominaciones de Origen y 41 Indicaciones Geográficas Protegidas. Muchos de nuestros vinos se asocian a comarcas, regiones y lugares, formando parte esencial de su identidad. No se pueden entender gran parte de nuestros territorios sin pensar en sus viñedos, que en muchos casos son el único cultivo posible y principal garantía de una gestión sostenible.

Alrededor de la viña, la elaboración del vino y de su comercio gira una parte muy importante de la economía, de la actividad laboral, de las tradiciones, la cultura, las costumbres, la literatura, la arquitectura de numerosos pueblos y regiones, a los que se añade la extraordinaria importancia de su mercado tanto interior como exterior lo que es fiel reflejo de la calidad de nuestros vinos. El vino es cultura, tanto por su enraizamiento en la población desde siempre, como su presencia en las artes. El vino está en la Biblia, en Cervantes y en Shakespeare, como en toda la literatura mundial. El vino está en la pintura, la escultura, la música, el cine; está en el románico y en las modernas estructuras de los más prestigiosos arquitectos mundiales. 

En definitiva, la vid y el vino, representan el sólido nexo que se adentra en la más remota historia hasta definir una profunda y pujante cultura que une a pueblos y territorios de cualquier lugar del mundo, forma parte esencial de sus expresiones artísticas y está asociado en sus formas de consumo a valores positivos como la sociabilidad y la moderación.

Por todo ello, el Congreso de los Diputados apoya expresamente la candidatura para que la “Cultura del Vino” sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Desde Zhejiang al Monasterio de Corias en busca del vino selecto: los chinos sí que saben

VINOS ASTURIANOS

Una de las razones de la existencia de figuras de calidad, en este caso el Vino de Calidad de Cangas, que ampara nuestras elaboraciones tradicionales, es la salvaguarda de su origen, de sus productores y elaboradores y por ende de las zonas donde la actividad se desarrolla.

En un país de tradición milenaria como es China, esto lo entienden y así el importador chino de Zhejiang se ha fijado en nuestra zona, en la Bodega Monasterio de Corias, para llevar a su mercado una pequeña partida de botellas de vino de la gama más alta de la bodega que permita a sus consumidores conocer de primera mano lo que estamos realizando en la zona.

Previamente el importador realizó una visita a Cangas con objeto de conocer el origen del vino que llegará a su mercado, después de una intensa jornada donde pudieron conocer las instalaciones de la bodega y alguno de los viñedos donde se produce la uva que después se integrará en el vino que los consumidores chinos pudieron empezar a degustar coincidiendo con el nuevo año chino.

Los mayores expertos del mundo del vino y la gastronomía reunidos días atrás en Barcelona, llegaban a la conclusión que la tendencia del vino se encamina hacia la recuperación de las variedades propias, menos graduación alcohólica, menos presencia de la madera que enmascara y uniforma los vinos, en definitiva vinos más delicados, sin trampas ni disfraces, todo eso lo tenemos en la zona, gracias al trabajo de nuestros viticultores en esas viñas de montaña y al trabajo realizado en bodega durante los últimos años. Filosofía que los consumidores chinos buscan y hasta Asturias, hasta Cangas han llegado y llevado el fruto de una tradición que se remonta varios siglos atrás.

Enlace a la fuente de la noticia:  AsturiasMundialImportadores chinos de Zhejiang de visita en Cangas del Narcea a las viñas de la Bodega Monasterio de Corias

La visita de Carmen se inició en el Museo del Vino

El vino de Cangas rompe amarras

Galicia y Castilla y León solicitan las variedades de uva del Suroccidente, consolidadas en la región, al desaparecer la restricción de venta sólo a los viticultores asturianos

17.02.2013 | 02:55

Carmen Martínez, ayer, en el viñedo experimental del CSIC en Carballo (Cangas del Narcea).

Carmen Martínez, ayer, en el viñedo experimental del CSIC en Carballo (Cangas del Narcea).

pepe rodríguez Carballo (Cangas del Narcea),
Pepe RODRÍGUEZ
Carmen Martínez, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), nació en el pueblo de Carballo, en Cangas del Narcea. Cuando ella era pequeña, toda la ladera soleada de los montes del pueblo estaba plantada de viñedos. El vino, a mitad del siglo XX, era uno de los cultivos más importantes de los pueblos bajos del concejo.
Quizá por eso cuando ya en su vida laboral se dedicó a investigar sobre las vides, decidió que tenía que luchar por recuperar la cultura de su tierra. Porque, aunque sus compañeros de trabajo no la creyesen -«en Asturias qué va a haber vino, lo que hay es sidra», le decían- ella conocía la realidad.
Así, en 1986 comenzó a estudiar, de forma paralela a su trabajo, las variedades de uva de Asturias y poco a poco fue descubriendo que las antiguas vides encerraban una riqueza irrepetible: las variedades autóctonas no existían en otros lugares, estaban perfectamente adaptadas a la zona y constituían el embrión sobre el que construir el renacimiento de la «viticultura heroica» en Asturias en general y en Cangas del Narcea en particular.
«Viticultura heroica es un término objetivo que se usa para describir el trabajo en viñas por encima de los 700 metros y con fuerte pendiente», cuenta Martínez. No se trata, pues, de mera poesía. En Cangas del Narcea se da esta clase de viticultura, algo que puede verse en muy pocas partes de Europa y que le concede una singularidad especial.
Desde el año 2007 y hasta 2012, el CSIC vendió sólo en Asturias las variedades estudiadas y clonadas, para que las pudieran usar los viticultores que así lo deseasen. A partir de este año la restricción de venderse únicamente en Asturias desaparece y podrán plantarse en cualquier sitio. De hecho, ya han recibido peticiones de sitios como Galicia y Castilla y León. Pero, como apunta la investigadora, «son variedades muy adaptadas a esta zona en concreto, y no es que se den bien fuera de su entorno».
El CSIC se encargó, desde el año 1991, de llevar a cabo su investigación sobre el terreno en la viña experimental que tienen en Carballo y también en Pontevedra. Fruto del trabajo de campo pudieron ir comprobando cómo se comportaban las variedades autóctonas, en especial el albarín blanco (considerado por la mayoría como la joya de la corona de la comarca y, según palabras de Martínez, «capaz de producir el mejor vino blanco de España»), la mejor forma de tratarlas para evitar enfermedades y cómo sacarles el mejor partido tanto a nivel de producción como de calidad del mosto.
Carmen Martínez y el CSIC presumen de que sus estudios hicieron despegar el sector vinícola en Cangas del Narcea.